50-50

Yo soy de anti galanes,  Di Caprio, George Clooney o Brad Pitt no me van ni me vienen, a mi déjenme a Jack Black, Jason Schwartzman y Ben Stiller y es que yo voy por el talento y el sentido del humor más que por la perfección física de esa que a veces hasta asusta un poco.  Así fue como un día me topé en una pantalla con Seth Rogen y calificó de inmediato como uno de mis favoritos, con su pelo crespo y algunos kilitos de más, me conquistó. Ahora cuando sé que lo puedo encontrar en una nueva película, la veo sin dudar y así  llegué a ver esta cinta que les quiero comentar.

50/50 (dirigida por Jonathan Levin, 2011) es una película que divierte y emociona desde un principio. Nos cuenta la historia de Adam Lerner (personificado por el también gran actor Joseph Gordon Levitt, no por nada Tarantino lo incluyó en su última película), un joven que lleva una vida normal y sin grandes contratiempos hasta que se entera que sufre de cáncer.  La película sin grandes dramatismos nos muestra cómo cambia la vida cuando hay una enfermedad de por medio y vemos como Adam se ve obligado a cambiar sus prioridades y a enfocarse en las cosas que realmente valen, dejando las otras de lado. Somos testigos de las diferentes maneras de reaccionar  de la gente cuando se hace presente una enfermedad inesperada, padres, novia, amigos (y aquí claro se destaca Seth Rogen con un gran papel).

Esta película nos deja una sensación agradable, una enseñanza sobre el valor de la amistad, la verdadera, esa tan difícil de encontrar. También nos habla de la importancia de la familia, y nos pone a pensar en qué pasaría si nos tocara afrontar algo así, con que nos quedaríamos, que cosas dejaríamos  en el camino, a quien perderíamos y quien se quedaría a nuestro lado sin importar qué. Finalmente la película nos habla de las cosas que realmente importan.

Yo por lo menos salí del cine sintiéndome bien, arriésguese y vaya a verla, todavía está en algunas salas,  Joseph Gordon Levitt y Seth Rogen lo están esperando para regalarle más de una sonrisa.

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