De puro curao noma:Leaving Las Vegas

Tengo una costumbre un poco extraña, me gusta ver películas cura’o, onda si llego de un carrete medio chascón y sin sueño, me tiro en el sillón prendo la tele y veo una película, pero no cualquiera, empecé, era que no, con Leaving Las Vegas, comprensible creo yo, uno llega todo ebrio creyendo que es el único que en ese momento comprende el mundo y el único al que el mundo no comprende y que al otro día va a mandar todo a la mierda y y y….Leaving las Vegas po…claro que aquí debería llamarse Leaving Orcon o Leaving Bellavista no se po..lo malo es que después, para terminar de ser patético, ando tarareando como una semana el tema ese de amaral  «Como Nicolás Cage en leaving las vegas…»  Bueno Leaving las Vegas es del cara de palo del Nicolas Cage que dura los primeros 5 minutos de proyección sobrio (aunque ni tanto) mientras lo echan de la pega y después echando la ropa en una maleta y pa las vegas los pasajes. Llega a las Vegas igual que yo en mis paseos de la enseñanza media, o sea se baja del bus curao  y  no para de tomar jamás, lo peor es que uno nunca sabe porque lo hace ni para que, por ahí dice que quiere saber cuanto se demora en morir tomando y lo mas que llegamos a conocer de él es una frase notaaaaaable que se manda:»No se si tomo porque mi esposa me dejo o si mi esposa me dejo porque tomo». En las vegas conoce a una prostituta encarnada por la siempre preciosa Elisabeth Shue (es prima de la Pamela Shue popularizada por Leo Rey), una mujer sin un espacio, tan perdida como el y juntos no encuentran rumbo ni lo buscan como uno quisiera, son una pareja de solitarios y perdidos que solo van derechos a un final terrible y deciden acompañarse, como diría Miguel Bose «Si esto es amor no sé que me da miedo».

Hay una escenas increíbles de todo tipo, una terrible donde Cage esta durmiendo y despierta con un ataque de alcohólico y tiene que tomar algo pero tirita tanto que cae al suelo y como puede temblando y todo abre el refri e intenta echar vodka en un jugo de naranja, uf! chocante, una que conmueve es cuando ella le regala una botellita de esas de metal para que eche su traguito y él le dice algo como «Eres mi tipo de mujer». y otra a toda zorra que siempre he querido hacer es cuando se toma una chela debajo del agua en la piscina.

Puede haber gente mas perdida?, podemos amarnos mientras caemos y entregar lo mejor que tenemos ahí, en ese instante, justo antes de chocar contra el suelo?,es el último aliento, no necesitamos nada por lo que no pedimos nada a cambio, ya no queda nada que perder y antes de que se pierda todo mejor dar algo y puede que con algo de suerte sea lo mejor que alguna vez tuvimos dentro.

No me van a creer pero empecé tratando de hablarles de Paul Thomas Anderson, no se como llegue a que quería escribir de mis películas de ebrio y termine hablando solo de Leaving las Vegas, me quedó claro eso si que vamos a seguir con esto de mis películas de curao, me quedan como 3, si tampoco son muchas el tema es que no tengo tanto que decir tampoco si las veo como zapato y al otro día no me acuerdo de nada, les dejo el trailer y búsquenla por ahí que les puede gustar:

http://youtu.be/hxayzsqQPTU

 

 

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