JOSEPH MICHAEL BRENNAN – El principe de Los Cuatro Vientos

Como siempre medio atrasado les traigo mi invaluable comentario para la secuela de “Las Cenizas del Juramento” de JMB, reseñado magistralmente aquí aunque debo decir con mucha vergüenza que él se demoró menos en escribir el tercer tomo que tiene como chorrocientas páginas que yo en escribir estas escuálidas líneas del tomo 2. Mas encima ahora que salió el tercero no me acordaba de ninguna cuestión así es que tuve que leerlo de nuevo.

Dejando de lado las cosas que a nadie le importan creo que es un buen momento para agregar flor de copy/paste de la sinopsis:

Ha estallado la guerra. Tarian es ahora el Príncipe de los Cuatro Vientos y lucha junto a Tahmuz ―quien se entrena como aprendiz del Juramento― para convencer a las demás ciudades de que se enfrenten al general Galkirion, en cuyas manos continúa el trono.
Muy lejos de ahí, Asur-Tharisag, Señor de la Casa de las Espinas, está a punto de hacerse con el poder en el Imperio de los Condenados, en tanto que su hijo Ataru lucha por convertirse en un «dios guerrero». Pero ¿estará el joven dispuesto a sacrificar lo que más ama?

Comienza este libro y uno no sabe de qué está hablando el autor, ¿si o no?, ¿qué es este mundo?, ¿quiénes son estos personajes? y de a poquito uno va sacando en conclusión que estamos hablando del mundo de los Asuranna, la estirpe de Asur Visjal (que en su breve paso por México se dedicó a la lucha libre y fue conocido como “La Bestia”)  y el reinado de su hermano Asur-Tharisag y de su increíblemente adorable hijo menor Ataru.

Por otro lado tenemos la seguidilla de aventuras, peligros y dilemas morales por los que debe pasar nuestro querido príncipe Tarian para ser reconocido como tal en todo la república mientras Thamuz se va convirtiendo poco a poco en un juramentado y adentrándose cada vez más en los secretos de las cuatro llaves en las que reside el poder del Juramento.

Leer el mundo Asuranna fue un deleite y una sorpresa, no esperaba que se ahondara en esta raza, pensé que la bestia sería solo el villano de turno, no la punta de lanza de todo un imperio, y la descripción es fascinante desde sus sangrientos ritos y estilos de combate tan bien delineados a su filosofía y disciplina, tener también un amor imperial entre dos duros guerreros homosexuales, sin que sea tema, lo encontré refrescante para los tiempos que corren. Pero Ataru se robó todo mi corazón de piedra, las relaciones aquí están tan bien descritas que es conmovedor en todas sus dimensiones, el querer ser reconocido por tu padre, el amor incondicional y el respeto a un hermano mayor y la protección que siempre este le brinda son tan cercanas que emocionan, tocan más de una fibra a no ser que usted sea un robot. Para mí esto fue lo mejor del libro, tan tragedia griega es la vida de Ataru que uno nunca deja de empatizar con el y lo peor es que uno sabe que para el siguiente tomo el solo deberá seguir sacrificándose.

Por otra parte aquí hay mucho que tomar para un debate de género en toda regla, el que te exijan ser un “hombre” un “guerrero”, hacer cosas que deben superar tu emocionalidad, tus sentimientos, tu naturaleza solo para ser reconocido por tu padre, un “hombre” al que admiras es impresionante, y en el caso de Ataru que seas incapaz de lograrlo y peor aún que tu hermano sea un ejemplo de ello es casi doloroso de leer porque es lo que le sucede a muchos adolescentes que se sienten encerrados en este dilema ya que ni siquiera pueden hablar con padres o hermanos de este problema porque sienten que es un signo de esa misma debilidad.

La línea argumental de Tarian si bien tiene sus puntos altos siento que queda un poco atrás de la maestría que mostró JMB con los Asuranna, en algunas partes me perdía un poco, si bien el fin último esta súper claro, algunas batallas o cosas se me hacían que estaban demás o que no terminaban de cuajar dentro del todo, jamás llega a aburrir, por ningún motivo, solo creo que empalidece frente al drama de Ataru y la belleza del mundo que nos relatan, de hecho me quede con ganas de haber leído solo esto saltándome lo de Tarian para comprenderlo mejor (lo intentaré).

Como es de esperar uno está todo el rato con ganas de que se crucen ambas historias que en este caso promete ser tan sangriento como el descubrimiento de América y la llegada de nuestros queridos colonos al Nuevo mundo, en el que hasta como el año 1600 todavía estaban discutiendo si los nativos eran seres humanos o no y de ser así ¿Cómo lo hacemos para seguir explotándolos si ya no podían ser considerados esclavos?

Como siempre JMB sorprende por las decisiones que toma y hacia donde dirige la Historia, quería continuar leyendo el tercer tomo de inmediato pero no sé si estoy preparado para ver lo que le espera Ataru y este vía Crucis que es su vida, no me imagino sino tragedia y dolor para el aunque todo salga bien para los demás.

Un tomo simplemente fascinante, pero hay que tomar aire para seguir.

 

 

 

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